Miguel de Unamuno
Filósofo y escritor español
Nacido el 29 de septiembre de 1864 en Bilbao (España), cursó estudios en la
Universidad de Madrid donde se doctoró en Filosofía y Letras con la tesis
titulada Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca
(1884), que anticipaba sus posturas contrarias al nacionalismo vasco de Sabino
Arana. Fue catedrático de griego en la Universidad de Salamanca desde 1891
hasta 1901, en que fue nombrado rector. En el año 1914 fue obligado a dimitir
de su cargo académico por sus ataques a la monarquía de Alfonso XIII; pero
siguió enseñando griego. Fue confinado a Fuerteventura (Isalas Canarias)en
1924 por su enfrentamiento con la dictadura de Miguel Primo de Rivera. Más
adelante se radica en Francia, en exilio voluntario hasta 1930, año de la caida
del régimen de Primo de Rivera. Regresó a su cargo de rector en Salamanca, que
no abandonaría hasta su muerte. Aunque al principio fue comprensivo con la
sublevación del Ejército español que en seguida encabezó el general,
Francisco Franco, pronto les censuró públicamente: en un acto celebrado en la
Universidad de Salamanca, su comentario "venceréis, pero no convenceréis",
provocó la respuesta del general Millán Astray, uno de los sublevados: "¡Viva
la muerte y muera la inteligencia!". Sus últimos días los pasó recluido
en su domicilio de Salamanca.
Miguel de Unamuno desarrolló una filosofía, que no era sistemática sino más
bien una negación de cualquier sistema y una afirmación de "fe en la fe
misma". Formado intelectualmente en el racionalismo y en el positivismo,
durante su juventud simpatizó con el socialismo, escribiendo varios artículos
para el periódico El Socialista, donde mostraba su preocupación por la situación
de España, siendo en un primer momento favorable a su europeización, aunque
posteriormente adoptaría una postura más nacionalista. Se manifiesta en sus
ensayos En torno al casticismo (1895), Vida de Don Quijote y Sancho (1905) y Por
tierras de Portugal y España (1911). Su poesía está dedicada a exaltar las
tierras de Castilla, considerada la médula de España. Las influencias de filósofos
como Arthur Schopenhaner, Adolf von Harnack o Sören Aabye Kierkegaard, entre
otros contribuyeron a que rechazara el racionalismo, al que contrapone la
necesidad de una creencia voluntarista de Dios y la consideración del carácter
existencial de los hechos. Sus meditaciones sobre el sentido de la vida humana,
en el que juegan un papel fundamental la idea de la inmortalidad y de un dios
son un enfrentamiento entre su razón, que le lleva al escepticismo y su corazón,
que necesita desesperadamente de Dios. Sus dos grandes obras sobre estos temas
son Del sentimiento trágico de la vida (1913) y La agonía del cristianismo
(1925), aunque toda su producción literaria está impregnada de esas
preocupaciones. Cultivó todos los géneros literarios. Su narrativa comienza
con Paz en la guerra (1897), donde desarrolla la "intrahistoria"
galdosiana, y continúa con Niebla (1914) -que llamó nivola, en un intento de
renovar las técnicas narrativas-. La tía Tula y San Manuel Bueno, mártir
(1933). Entre su obra poética destaca El Cristo de Velázquez (1920), mientras
que su teatro ha tenido menos éxito, pues la densidad de ideas no va acompañada
de la necesaria fluidez escénica; en este terreno destacan Raquel encadenada
(1921), Medea (1933) o El hermano Juan (estrenada en 1954).
DE VUELTA A CASA
Al salir de Bilbao, lloviendo, el 20-IX-10
Desde mi cielo a despedirme llegas
fino orvallo que lentamente bañas
los robledos que visten las montañas
de mi tierra, y los maíces de sus vegas.
Compadeciendo mi secura, riegas
montes y valles, los de mis entrañas,
y con tu bruma el horizonte empañas
de mi sino, y así en la fe me anegas.
Madre Vizcaya, voy desde tus brazos
verdes, jugosos, a Castilla enjuta,
donde fieles me aguardan los abrazos
de costumbre, que el hombre no disfruta
de libertad si no es preso en los lazos
de amor, compañero de la ruta.
Miguel de Unamuno, 20 de septiembre de 1910