Marcel Proust


Escritor francés


Nació en el número 96 de la rue Fontaine, en Auteuil, en la ciudad francesa de París, el 10 de julio de 1871, con la suerte de caer en el seno de una familia adinerada. La familia Proust vivió allí dos años, ya que el 1 de agosto de 1873 se trasladaron al segundo piso del número 9 del Boulevard Malesherbes. Cursó sus estudios en el Liceo Condorcet, iniciando pronto la carrera de Derecho. Al cabo de algún tiempo dejó sus estudios con el fin de integrarse en la sociedad elegante de París y dedicarse a escribir. Su primera obra, una colección de ensayos y relatos titulada Los placeres y los días (1896), es sólo discreta, pero muestra dotes de observador para reproducir las impresiones recogidas en los salones de la ciudad. Este material aparecería con más eficacia en obras posteriores. Desde su niñez padeció asma, por lo que creció bajo los excesivos cuidados de su madre, cuya muerte en 1905 lo alejó por un tiempo de las letras. El resto de sus años los pasó de un modo recluido, sin casi salir de la habitación revestida de corcho donde escribió su obra maestra En busca del tiempo perdido. Se dice que Proust regresó un día a su pueblo natal y, como cuando era pequeño, pidió magdalenas para desayunar. Cuando iba a comer la primera magdalena, el olor y el sabor de esta pasta le evocaron rápidamente esos recuerdos de su infancia que parecían olvidados. Y cuentan que este fue el motivo que impulsó a Proust a escribir À la recherche du temps perdu. Esta obra, cuyo eje central es la recuperación del pasado por medio del hilo conductor de la memoria, le pareció genial a algunos, y demasiado extensa y compleja a otros. Hoy se le valora como uno de los trabajos literarios más valiosos del siglo, al tiempo que Proust se considera un pionero de la novela moderna. Toda ella es un largo monólogo interior en primera persona, y en muchos aspectos es autobiográfica. La primera parte, Por el camino de Swann (1913), cuya primera edición fue sufragada por el propio Proust, pasó desapercibida. Después de cinco años apareció A la sombra de las muchachas en flor (1919), que resultó un gran éxito y obtuvo el prestigioso premio Goncourt. Las partes tercera y cuarta, El mundo de los Guermantes (2 volúmenes, 1920-1921) y Sodoma y Gomorra (2 volúmenes, 1921-1922), también recibieron una excelente acogida. Las tres últimas partes, que Proust dejó manuscritas antes de su muerte, se publicaron después de su muerte: La prisionera (1923), La desaparición de Albertina (2 volúmenes, 1925) y El tiempo recobrado (2 volúmenes, 1927).
Proust sentía un cariño casi enfermizo por su madre. Falleció un 18 de noviembre de 1922, a la edad de 51 años, y se dice que su última palabra fue "madre". Murió de un absceso en los pulmones, acompañado de su fiel sirvienta, Celeste Albaret. Más tarde ella y su marido adquirieron un hotel en París al que bautizaron con el nombre de Hotel d'Alsace et Lorraine, en el número 14 de la rue de Cannettes, que desemboca en la plaza de Saint Sulpice. Ahora se llama La Perle y, desgraciadamente, no conserva ningún recuerdo de sus antiguos dueños.

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