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La vida y obra de Tapiró están directamente relacionadas con Fortuny. Ambos nacieron en el mismo lugar y mantuvieron una estrecha amistad, formándose conjuntamente en Barcelona y Roma. El entusiasmo manifestado hacia Marruecos también fue común, instalándose Tapiró en la localidad de Tánger tras el fallecimiento de su amigo, viviendo en esa ciudad hasta su muerte. Sus obras - preciosistas, trabajando con absoluto primor, especialmente la técnica de la acuarela - fueron muy aplaudidas en Europa, entrando en el circuito comercial que llevará este tipo de trabajos al mayor número de colecciones del Viejo Continente y de América. |
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El más fiel seguidor de Fortuny en la temática árabe será José Tapiró, como bien observamos en este busto de mujer y en su compañero. La dama aparece de perfil vistiendo un lujoso traje de ricos bordados cubierto por una gasa transparente. Los numerosos adornos que porta llaman nuestra atención, tratándose posiblemente de una novia antes de la boda. Tapiró exhibe su estilo, dominando la factura precisa y trabajada debido al absoluto control sobre el dibujo, resultando un trabajo técnicamente perfecto donde todos los detalles han sido exaltados por ese toque seguro y firme de pincel. Los colores entran dentro del ambiente marroquí y exótico tan de moda en Europa durante el Romanticismo, exaltados por un potente foco de luz que apenas produce sombras. La joven se recorta ante un fondo azulado en el que podemos advertir flores y hojas, resultando un trabajo de admirable delicadeza. |
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Compañero de la Mora, en este retrato de perfil de casi medio cuerpo Tapiró presenta a un hombre de piel oscura vestido completamente de blanco, creándose un atractivo contraste. Lo más sobresaliente de la acuarela es el rostro del personaje, de sorprendente expresividad, así como los detalles de los plegados, obtenidos con un exquisito dibujo habitual en el artista. El fondo ante el que se recorta la figura tiende al color blanco de los ropajes, resultando una gama de tonalidades claras difícilmente superable. El estilo seguro, firme y detallista de Tapiró alcanza en estas obras unas metas sublimes, siguiendo a Fortuny en la temática orientalista. |