Nombre: Antonio Vivarini
Nacionalidad: Italiana
Murano (1402 h.) - Venecia (1484 h.)
Estilo: Renacimiento
Italiano
Escuela: Quattrocento
Antonio Vivarini es una importante figura de transición entre el Gótico y el Renacimiento en Venecia, aunando las tendencias procedentes de Florencia con los modelos bizantinos imperantes en la Ciudad de los Canales. En la mayor parte de sus primeros trabajos está asociado a su cuñado Giovanni d´Alemagna - posiblemente de origen alemán - colaborando ambos en la capilla Ovetari de Padua. Esta etapa inicial viene determinada por las influencias de Gentile da Fabriano. Tras la muerte de Giovanni, Antonio se asocia con su hermano Bartolomeo, aportando aires más renacentistas, especialmente tomados de Mantegna y Giovanni Bellini. Apenas trabajó de forma independiente, visitando numerosas cortes del norte de Italia - Padua, Bolonia - lo que indica la fama alcanzada.
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La mayoría de las obras ejecutadas por Antonio Vivarini son en colaboración con su cuñado Giovanni d´Alemagna pero a causa de la muerte de éste (1450) durante la decoración de la capilla Ovetari en la iglesia de los Ermitaños de Padua - concluida por Mantegna - empezará una corta carrera en solitario. Los especialistas suponen que este retablo es la última obra pintada por Antonio antes de retirarse para dejar paso a su hermano Bartolomeo y a su hijo Alvise. Vivarini continúa con la estructura del políptico típica del gótico, empleando fondos dorados en las escenas que rodean a la escultura policromada que ocupa el centro del retablo. Las figuras gozan del estilo elegante y cortesano aprendido con Gentile da Fabriano, repitiendo el rostro en los santos de la zona baja mientras que en la superior individualiza algo más los personajes. El colorido brillante podría suponer una importante aportación para la Escuela veneciana de la que Antonio forma parte. |
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La saga artística iniciada por Antonio Vivarini va a ser fundamental para conocer la evolución de la pintura en Venecia, desde el tardogótico hasta el Quattrocento. Antonio se forma en la órbita de Gentile da Fabriano mostrando en sus pinturas el estilo elegante y cortesano de su maestro, abundando los dorados y dotando de cierta individualidad a las figuras que pueblan sus polípticos, como éste que contemplamos, encuadrado en su marco original. La Virgen con el Niño ocupa la tabla central coronada por Cristo mostrando sus llagas tras la resurrección; numerosos santos completan el retablo, cada uno en una tabla, apreciándose en algunos de ellos una enérgica individualización aportada por Bartolomeo. El estilo familiar tuvo mucho éxito en las cortes del norte de Italia, trabajando en la decoración de la capilla Ovetari de Padua, que quedó inconclusa a la muerte del socio de Antonio, su cuñado Giovanni d´Alemagna, continuando Mantegna ese trabajo. |