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José Jiménez Donoso
Nombre: José Jiménez
Donoso
Nacionalidad: España
Consuegra (1630 h.) - Madrid (1690)
Estilo: Barroco Español
Jiménez Donoso nació en la localidad toledana de Consuegra hacia 1630; sus
primeras enseñanzas las recibió con su padre, un modesto pintor local, hasta
viajar a Madrid para ingresar en el taller de un discípulo de Vicente Carducho
llamado Francisco Fernández. A finales de la década de 1640 realizó un viaje
a Italia, residiendo en Roma donde se empapó de barroquismo, interesándose por
las perspectivas. Después de 8 años regresó a Madrid en 1657, entrando en el
ámbito de Carreño de Miranda para continuar su aprendizaje, interesándose
ahora por el colorido. Su relación con Claudio Coello le llevó a colaborar en
algunas ocasiones con él, especialmente en la decoración de la Casa de la
Panadería de Madrid. En 1685 fue nombrado pintor de la catedral de Toledo,
sucediendo a Francisco Rizi. Un año más tarde era nombrado maestro de obras de
la catedral primada, lo que avala su profesionalidad como arquitecto. En sus
obras encontramos una formidable atracción hacia las perspectivas y las
arquitecturas, empleando una pincelada rápida y ligera y un colorido inspirado
en Coello. Donoso falleció en Madrid el 14 de septiembre de 1690.
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Una de las máximas innovaciones aportadas por la Contarreforma es la exaltación de la Caridad por lo que se emplean numerosas vidas de santos que consagraron sus vidas a esta virtud teologal. Uno de ellos fue san Francisco de Paula, nacido en 1416 en Paola, fundador de la Orden de los Mínimos o frailes menores quienes añadieron un voto más a los tres habituales, la humildad. Falleció en 1508 siendo canonizado 11 años más tarde. Para el convento de los Mínimos de la Victoria en Madrid, José Jiménez Donoso pintó una serie dedicada a la vida del santo, uno de cuyos lienzos aquí contemplamos. Nos muestra al santo vestido con el hábito de la Orden, mirando y señalando al cielo donde unos angelitos sostienen una cartela en la que se puede leer "CHARITAS". Un fraile mínimo acompañado de varios tullidos completa la escena mientras que el fondo se plaga de arquitecturas recordando las iglesias madrileñas del siglo XVII. Jiménez Donoso viajó a Italia donde adquirió ese interés por los efectos de perspectiva a través de edificios. La figura del santo se presenta en una posición diagonal, al igual que las líneas del terreno, mientras que los angelitos se conciben en escorzo, elementos ambos típicos de la pintura barroca. El estilo rápido y deshecho que exhibe el artista está inspirado en Carreño de Miranda quien fue su maestro. Resulta destacable la iluminación empleada, procedente de la zona superior, provocando fuertes contrastes entre las zonas con más luz y otras ensombrecidas. |