Jacinto Rigau y Ros

Nombre: Hyacinthe Rigaud
Nacionalidad: Francia
Perpiñan (1659) - París (1743)
Estilo: Barroco Francés

Rigaud fue un conocido retratista francés de las cortes de Luis XIV y de Luis XV. Sus retratos fueron formales con atuendos suntuosos, pero también hizo otro tipo de retratos más íntimos y que establecen un momento de transición entre el retrato de corte barroca y los retratos naturalistas del siglo XVIII. Trabajó al tiempo que Mignard, Lebrun y otros. Rigaud nunca puso el acento en reflejar la personalidad del retratado, sino más bien su status. Ganó su reputación con el retrato del rey Luis XIV, hoy perdido. El rey le encargó uno de sí mismo, para regalarlo a su nieto Felipe V, un majestuoso retrato que le gustó tanto que se lo quedó. Sin embargo Rigaud trabajó por cuenta propia también, retratando a personajes queridos de su entorno, como su madre. En estos óleos se aprecia una indudable influencia de Rembrandt, lo que le permite una mayor desenvoltura en la pincelada y en el trato del modelo.

Felipe V


Título: Felipe V (1701)
Autor: Jacinto Rigau y Ros
Museo: Museo del Prado
Caract: Oleo sobre lienzo 130 x 91 cm.

Luis XIV


Título: Luis XIV (1701)
Autor: Jacinto Rigau y Ros
Museo: Museo del Prado
Estilo: Barroco Francés
Caract: Oleo sobre lienzo 238 x 149 cm.

El monarca Luis XIV era llamado el Rey Sol por su corte y ejemplificaba al absolutismo. Era el abuelo de Felipe V, el primer monarca borbón de España, a quien regaló este retrato. Está pintado a mayor tamaño que el natural y resulta absolutamente imponente. El arte del Barroco Francés estuvo rigurosamente al servicio de la monarquía, y las características de este retrato son prácticamente las características del sistema de gobierno de Luis XIV. El rey aparece de cuerpo entero, dominando una perspectiva de paisaje sobre una ciudad que están atacando sus tropas. Es una clara alusión a su expansionismo militar y a su dominio de los territorios limítrofes con Francia. Luis XIV intervino en todas las guerras europeas del momento, obteniendo inmensas ganancias. Como jefe militar, aparece con armadura pulida y con peluca negra. Lleva la banda blanca de general y la banda de seda azul, arremolinadas ambas caprichosamente a la cadera, podría decirse que con coquetería. Esta misma coquetería se advierte en los blancos encajes del cuello que asoman bajo el corselete. Empuña el bastón de mando, que apoya con soberbia sobre el casco. Avanza con elegancia una de sus piernas, en una pose absolutamente de aparato. Las espuelas ciñen sus zapatos de tacón. Mezcla pues, su condición de guerrero con la de cortesano en la síntesis que pretende el Absolutismo.


Volver a Biografías

Volver a Pintores

Volver a principal