Sebastián Herrera Barnuevo

 

Nombre: Sebastián Herrera Barnuevo
Nacionalidad: España
Madrid (1619) - (1671)
Estilo: Barroco Español

Herrera Barnuevo pertenece a una importante familia de artistas encabezada por su padre, el escultor Antonio de Herrera, en cuyo taller recibió sus primeras lecciones. Nacido en Madrid en 1619, entró en el taller de Alonso Cano a los 19 años, llegando a convertirse en buenos amigos, siendo el artista granadino su referencia artística. Siguió como él la carrera de escultor, arquitecto y pintor, colaborando con su maestro en varias obras. En 1667 obtuvo el nombramiento de pintor de Cámara - tras la muerte de Martínez del Mazo - gracias a sus excelentes retratos. Antes de su fallecimiento en 1671 es nombrado conserje de El Escorial, lo que indica la importancia de su carrera cortesana, igual que había hecho Velázquez.

Coronación de la Virgen


Título: Coronación de la Virgen (1650 h.)
Autor: Sebastián Herrera Barnuevo
Museo: Museo del Prado
Caract: Oleo sobre lienzo 52 x 62 cm.

Herrera Barnuevo es considerado por los especialistas como uno de los principales promotores de la admiración en Madrid hacia la escuela veneciana del Renacimiento. Discípulo de Alonso Cano, Herrera supo asimilar los gustos de su maestro y transmitirlos a la generación de jóvenes artistas que trabajaban en la corte merced a su puesto como pintor de Cámara, sucediendo a Martínez del Mazo. Los ecos de la pintura de Tintoretto y de Veronés se encuentran presentes tanto en este bello lienzo que contemplamos como en toda la producción. Posiblemente se trate de una obra que coronaba un retablo, debido a su reducido tamaño y a la perspectiva empleada, denominada en italiano "de sotto in su". Las figuras están concebidas para ser contempladas desde abajo, adquiriendo la Virgen una monumentalidad casi escultórica - no en balde Herrera también practicó este arte - rodeada de los escorzados angelillos, creando un sensacional efecto de dinamismo. La composición se organiza a través de un rombo, inmersos Dios Padre, la paloma del Espíritu Santo y Cristo en la zona superior mientras que María y los querubines se inscriben en la zona baja. Una línea vertical enlaza la cabeza de María, la corona y el Espíritu Santo. Los fondos dorados nos indican que nos encontramos ante un hecho sobrenatural, recurso muy habitual en el barroco. Los colores empleados son muy vivos, presididos por el amarillo del celaje y el rojo de las túnicas. La factura rápida, a base de largas pinceladas, es totalmente deudora de Alonso Cano y de la escuela veneciana, al igual que el efecto atmosférico creado en el que se puede apuntar a Velázquez como principal responsable.


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