Gentile da Fabriano

Nombre: Gentile da Fabriano
Nacionalidad: Italia
Fabriano (1370 h.) - Roma (1427)
Estilo: Gótico Italiano

El verdadero nombre de este pintor tardogótico es Gentile di Niccolò, recibiendo el apelativo da Fabriano por ser originario de esta localidad. Sus orígenes y su formación resultan bastante desconocidos, aunque pudo formarse dentro del "estilo internacional" vigente en los últimos años del siglo XIV. Está documentado por primera vez en 1408, durante una estancia en Venecia, iniciando unos trabajos decorativos en el palacio de los Dux que serían acabados por Pisanello. Su carrera itinerante le hará gozar de enorme fama, visitando todas las Cortes del norte de Italia, donde recibirá numerosos encargos, pudiendo decirse de él que fue maestro de una importante generación de artistas que apenas asumen los dictados del Renacimiento como Jacopo Bellini o Jacobello del Fiore. Durante 1422 y 1425 está en Florencia, desarrollando su estilo elegante y cortesano, alejado de las preocupaciones por la figura y la perspectiva de Masaccio, aunque se encuentren presentes en algunas de sus obras. Su producción no es muy amplia ya que la mayor parte de sus frescos han sido destruidos, dejándonos en sus trabajos en tabla un exquisito detallismo y una admiración por los fondos dorados, los arabescos y la línea sinuosa que le sitúan fuera de la órbita del Quattrocento.


Adoración de los Magos


Título: Adoración de los Magos (1423)
Autor: Gentile da Fabriano
Museo: Galería de los Uffizi
Caract: Témpera sobre madera

Este excelente retablo que se conserva en su marco original está firmado y fechado por Gentile da Fabriano en 1423, concretamente en la moldura superior a la predela. El tema de la Adoración de los Magos será muy frecuente en la pintura europea, tratándose de múltiples formas; Gentile ofrece en primer plano el momento de la entrega de los presentes por parte de los reyes acompañados de su numeroso séquito, apelotonado en la zona derecha de la composición donde observamos una sensación de agobio espacial digna del Gótico Internacional. Sin embargo, en la zona de la izquierda se encuentra la Sagrada familia ante una pequeña edificación - quizá gracias a la relación con Masaccio y Masolino se haya preocupado el maestro de aportar elementos arquitectónicos para crear la sensación espacial - acompañada de dos mujeres vestidas con elegantes ropajes y el buey y la mula tras el pesebre. El dorado aún abunda en las coronas, vestidos o herrajes al igual que hará Fra Angelico. Al fondo encontramos la procesión de los Magos hacia la ciudad de Belén, en el último plano, una nueva referencia a la perspectiva que hace que la pintura de Fabriano se acerque al Quattrocento. Su formación sienesa y lombarda, en las Escuelas de Simone Martini y Giotto, le convertirán en un artista polifacético cuyas obras serán muy demandadas en todas las cortes de Italia.


Cuatro Santos


Título: Cuatro Santos (1425)
Autor: Gentile da Fabriano
Museo: Galería de los Uffizi
Caract: Témpera sobre madera

Hacia 1425 Gentile da Fabriano estaba trabajando en el llamado Políptico Quaratesi pintado para la iglesia de San Niccolò Soprarno de Florencia, desmembrado en la actualidad y dispersas sus tablas por diferentes museos. La influencia de Masaccio y Masolino se aprecia en las figuras de Santa María Magdalena, San Nicolás de Bari, San Juan Bautista y San Jorge, dotadas de mayor volumetría que en obras anteriores como la Virgen con Niño y santos de 1405. Los fondos continúan siendo dorados pero los personajes intentan salir de la planitud característica del Gótico proyectando algún miembro hacia el espectador, como el Bautista o el san Jorge con su lanza, y sustituyendo los prados floridos por baldosas. Gentile mantiene su elegancia característica, como observamos en la Magdalena o en la casulla de san Nicolás, interesándose por la línea y los detalles minuciosos de los ropajes. Gentile entra casi en el primer Quattrocento con estos trabajos.

Magdalena


Título: Magdalena (1400-10)
Autor: Gentile da Fabriano
Museo: Pinacoteca di Brera
Caract: Témpera sobre madera

La pintura de Gentile da Fabriano está a caballo entre el Gótico Internacional y el Quattrocento, siendo el maestro más solicitado del primer cuarto del siglo XV, viajando por las diferentes cortes para realizar numerosos encargos. En la primera década del siglo trabaja en el Políptico de la Coronación de la Virgen para el convento de Valleromita, cercano a Fabriano, una de cuyas tablas laterales apreciamos aquí. La figura de la Magdalena se recorta sobre un fondo dorado, interesándose el maestro por otorgar cierta volumetría a la santa a través de los duros plegados del manto y de la túnica. La perspectiva también es una nueva preocupación al disponer bajo los pies un campo de florecillas que llega hasta el fondo dorado, campo que sirve para dotar de peso a la figura y evitar la planitud. La anatomía es muy somera y el rostro apenas muestra expresividad. No se puede decir que Gentile sea un pintor renacentista pero aportará algunas de las pautas que más tarde desarrollará Masaccio, al que conocerá en Florencia. Su arte cortesano y elegante ha dejado obras de interés como la Adoración de los Magos o una Virgen con Niño y santos.


Virgen con Niño y santos


Título: Virgen con Niño y santos (1405 h.)
Autor: Gentile da Fabriano
Museo: Staatliche Museen de Berlín
Caract: Témpera sobre madera

Al estar cronológicamente a caballo entre el Gótico Internacional y el Quattrocento, Gentile da Fabriano da muestras en esta tabla de su estilo firme y elegante, muy apreciado en todas las cortes pero aún algo primitivo. Los fondos dorados, la atención minuciosa a los detalles, las posturas forzadas como la Virgen o la diferenciación de escala en las figuras, son ejemplos de este lenguaje tardogótico muy cortesano con que Gentile obtuvo un sensacional éxito. Las figuras son blandas, sin apenas volumetría, rayando casi en la planitud. Entre los árboles sitúa una corte de ángeles músicos de tonalidad rojiza, prestando atención a los detalles superfluos como se verá en la pintura flamenca. Los pliegues de los ropajes están muy marcados, interesándose por la línea sinuosa tan apreciada en aquellos momentos. Los rostros carecen de expresividad, unificándolos una sensación de dulzura generalizada que aumentará la demanda de la obra de Gentile.

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