Nombre: Ferdinand Bol
Nacionalidad: Holandesa
Dordrecht (1616) - Amsterdam (1680)
Estilo: Barroco Centroeuropeo
Desconocemos dónde se produjo el primer aprendizaje de Bol, especulándose
sobre las posibilidades de su iniciación con Jacob Gerritsz. Cuyp en Dordrecht
o con Abraham Bloemaert en Utrecht. En 1635 firma en un acta notarial como
"pintor", entrando en el estudio de Rembrandt en los años finales de
la década de 1630. En su obra inicial imitó tan bien el estilo de su maestro
que a veces era difícil distinguirlos. Suponemos que Bol trabajó en el taller
del maestro hasta 1642, adquiriendo la ciudadanía de Amsterdam el 24 de enero
de 1652. A medida que prosperó la carrera de Bol como retratista y como pintor
de asuntos históricos su estilo fue alejándose del de Rembrandt, haciéndose
más suave y más elegante, interesándose por el Barroco Flamenco y la obra de
Van Dyck. En 1653 se casó con Lisjbeth Dell, considerándose esta década como
la más fructífera de su producción. En 1660 enviuda y nueve años después
contrae matrimonio con Anna van Ackel, una viuda rica, incluso parece que
Ferdinand abandonó la pintura, falleciendo poco tiempo después que su segunda
esposa
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Hacia 1635 Ferdinand Bol se encuentra en el taller de Rembrandt, colaborando con el maestro hasta 1642 que se establece de manera independiente en Amsterdam, empezando a recibir importantes encargos tras su matrimonio en 1652. La similitud entre el estilo de discípulo y maestro ha provocado una tremenda discusión entre los expertos sobre la autoría de esta magnífico retrato femenino, existiendo tres hipótesis: es una obra de Rembrandt sin más dudas; el maestro se dejó ayudar por algún discípulo; el autor no es otro que Bol. La similitud de esta obra con el Retrato de una anciana con 81 años avala la tercera hipótesis suficientemente.La retratada nació en Kampen en 1571; su familia se trasladó a Amsterdam cuando ella tenía 14 años, casándose Elisabeth en 1596 con el militar Jochem Hendricksz Swartenhondt. Entre 1609-1621 regentó el "Príncipe de Orange" considerado como el hotel de cinco estrellas de Amsterdam al que acudía la nobleza y donde los alcaldes instalaban a sus invitados. El matrimonio gozó de una privilegiada posición, dejando como herencia Elisabeth al fallecer en 1649 la cantidad de 28.000 florines. La anciana aparece sentada en un elegante sillón, vestida con sus mejores galas. Cruza sus manos a la altura de su regazo, sujetando un pañuelo de lino blanco. El cuello formando una gorguera y el gorro, junto a los puños, son los elementos que animan la oscuridad de los trajes. El rostro es tremendamente expresivo, destacando las arrugas y la mirada empequeñecida, resultando un retrato digno de un maestro. La potente iluminación provoca acentuados contrastes entre las zonas de sombra y las iluminadas, mostrando una evidente influencia de Caravaggio. |
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Hasta 1986 se consideró este retrato como una obra de Rembrandt, pero ese año algunos especialistas dudaron de su autoría y pensaron más bien en Ferdinand Bol como su autor. La similitud con el Retrato de una anciana con 81 años y el de Elisabeth Jacobsdr. Bas sirven como aval para esta hipótesis. La fecha de ejecución sería 1640-1642, años en los que Bol estuvo en el taller del maestro, pudiendo éste aplicar alguna pincelada al retrato. La figura presenta todos los elementos característicos de la burguesía holandesa - sombrero, amplio cuello, vestidos negros de rica tela - destacando su personalidad, verdadero centro de atención del conjunto. La luz dorada es una marca original del taller de Rembrandt, jugando con el claroscuro de la misma manera que había hecho Caravaggio en Italia algunos años antes. |
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En la década de 1650 Ferdinand Bol se interesa por el Barroco Flamenco, tomando como referencia a Van Dyck para sus retratos. Su estilo se hace más colorista y clásico gracias a estos contactos como observamos en esta obra cuyo protagonista podría ser Louis Trip junior, miembro de una de las familias más importantes de Amsterdam relacionado con María Trip. El joven se presenta al aire libre, ante la balaustrada de un palacio, teniendo como fondo un paisaje. Su mirada se dirige al espectador en un tono ligeramente desafiante, reforzada por el gesto de la mano izquierda, apoyándose en jarras en la cintura y portando el sombrero. Los detalles del traje resultan muy atractivos, así como los bucles del cabello rubio o la mano derecha en escorzo, proyectándose hacia el espectador. |