Nombre: Juan de Arellano
Nacionalidad: España
Madrid (1615) - Madrid (1676)
Estilo: Barroco Español
Juan de Arellano fue uno de los mejores especialistas dentro del género de
pintura de flores del Barroco Español. Este artista fue alumno en Madrid de
Juan de Solís.Su consagración a este tipo de pintura , ya en edad madura, vino
condicionada por el poco éxito que tuvo en otros géneros.En un principio
siguió los modelos flamencos y copió los pintores italianos, como Mario Nuzzi
y Margarita Caffi, hasta que encontró un estilo personal que le procuró un
éxito económico y los elogios de los tratadistas españoles.Sus composiciones
son bastante simples; generalmente aparece un solo ramo o jarrón que destaca
sobre un fondo neutro como, por ejemplo, el Jarrón de Flores de 1668.Los
colores son muy puros y muy contrastados, con una fuerte luz que viene de la
tradición italiana. Su pincelada es libre y suelta.Una de sus obras más
complejas es su obra Florero del año 1665 del Museo Municipal de La Coruña, en
el que sitúa Arellano dos jarrones, y uno de ellos aparece reproducido por un
espejo.Entre sus discípulos más importantes se encuentra su hijo José de
Arellano y Bartolomé Pérez, su yerno
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Resultan curiosas este tipo de obras en la pintura barroca española, más habituada a temática religiosa o retratística. Sin embargo, no falta escenas de carácter decorativo, ejecutadas por artistas de "segunda fila" en su tiempo pero que hoy día demuestran su elevada calidad como es el caso de Juan de Arellano. Esta guirnalda con flores y paisaje fue realizada por el artista en los inicios de su madurez profesional, cuando contaba con 38 años, mostrando la influencia de la pintura flamenca que tan apreciada era en la corte madrileña y en las diferentes ciudades españolas. La composición resulta tremendamente original al apreciarse en el centro del lienzo un pequeño paisaje ejecutado en diferentes planos con tonalidades ocres, verdes y azules. Una cartela de plata enmarca el diminuto paisaje, coronada por la guirnalda en la que encontramos narcisos, rosas, lirios o tulipanes, profundamente iluminados para acentuar la belleza y el colorido de las flores. El conjunto se recorta sobre un oscuro fondo, creando un sensacional efecto de volumetría. El estilo de Arellano es tremendamente minucioso, permitiendo contemplar los insectos que se posan en las flores o incluso sus espinas, recordando el estilo de Jan Brueghel de Velours que más tarde asimilará en algunas ocasiones el propio Rubens.